Primero,
se cuece la gallina
en un caldo que contenga
apio, nabos y carlotas.
Una
vez cocida la gallina,
se desmiga y se reserva.
A continuación,
se sofríe
la cebolla, el magro
y el hígado,
se salpimenta y se
añade
una pizca de orégano
y nuez moscada. Se
fríe
a fuego medio durante
5 minutos.
Posteriormente,
se añade
harina y se continúa
salteándolo
otros 5 minutos.
Se
echa la leche y se
mantiene a fuego lento
5 minutos más.
En
segundo lugar, se
cuece la pasta de
los canelones en una
olla con agua caliente
, sal, aceite y laurel.
Se echar la pasta
con cuidado cuando
hierva el agua y se
remueve con una espátula
durante 10 minutos.
Posteriormente,
y sin dejar de remover,
se llena de agua fría
la olla hasta enfriar
completamente la pasta.
Se extiende la pasta
y se reserva.
En
tercer lugar, con
una picadora de carne,
se pasa la pasta.
Una vez fría,
se introduce en una
manga de pastelero
extendiéndola
sobre la pasta de
los canelones y enrollando
una vez finalizado.
La
salsa bechamel se
prepara con: mantequilla,
harina, leche, sal
y nuez moscada ligándola
hasta obtener una
salsa suave.
Por último,
en una bandeja de
horno, se extiende
una primera capa de
bechamel y se colocan
los canelones, se
cubre de nuevo con
bechamel, queso rallado
y mantequilla.
Se
introduce al horno
y se gratina durante
15-20 min. a
180 grados.